daño cerebral

Los problemas de comunicación después de una lesión cerebral son muy comunes: aunque la mayoría de nosotros lo damos por sentado, la capacidad de comunicarse requiere habilidades extremadamente complejas y están involucradas muchas partes diferentes del cerebro.

Hay cuatro categorías principales de efectos del daño cerebral. Cualquiera de estos puede causar problemas de comunicación:

  • Físico: afecta el funcionamiento del cuerpo.
  • Cognitivo: afecta la forma en que la persona piensa, aprende y recuerda
  • Emocional: afecta cómo se siente la persona.
  • Comportamiento: afecta la forma en que actúa una persona.

Muchas personas experimentarán más de una forma de problema de comunicación después de una lesión neurológica, según las áreas del cerebro afectadas y la gravedad de la misma. También es importante conocer que estos problemas pueden ocurrir junto con otros cambios en las funciones físicas, cognitivas, emocionales y conductuales. Cuando estamos cerca de una persona que ha sufrido daño cerebral y que enfrenta dificultades para comunicarse, puede ser útil tener a mano algunas herramientas y recomendaciones que pueden facilitar el proceso.

Daño cerebral y problemas de comunicación: ayudando a nuestro ser querido

Como mencionamos anteriormente, muchas veces quienes han sufrido daño cerebral tienen problemas para comunicarse con los demás debido a una variedad de limitaciones que incluyen dificultades cognitivas (es decir, dificultades con las habilidades de pensamiento) y daño directo a los centros del lenguaje del cerebro. ¿Cuáles son las estrategias que se pueden implementar para ayudar al paciente en su día a día? Veamos a continuación:

Situación 1: la persona con daño cerebral tiene problemas para concentrarse en una conversación

  • Tratar de no decir nada más que unas pocas oraciones a la vez y, después de haber hablado, pedirle a la persona que transmita lo que dijo para comprobar que lo ha seguido y comprendido.
  • Si la persona ha perdido la noción de lo que estabas diciendo, anímala a que capte cualquier punto clave que haya escuchado y que te pida que lo desarrolles o que vuelvas a explicarlo (por ejemplo, ‘Me estabas hablando de Carlos… ¿puedes repetirme otra vez lo que hizo?’).
  • Anímala a que sea honesta cuando haya perdido la pista de la conversación (por ejemplo, “Siento haberte perdido allí… ¿Puedes explicar eso de nuevo?”).

Situación 2: paciente al que le cuesta mantener el hilo de la conversación

Un paciente puede tener dificultades para recordar los puntos principales de una conversación o para mantener el hilo de la misma y continuarla de la manera correcta. En este sentido, es frecuente que la persona con daño cerebral se vaya por la tangente o bien tenga un discurso desordenado y excesivo, lo que puede deberse a problemas para organizar el habla y el autocontrol.

  • Puede ser útil brindarle a la persona retroalimentación si se desvían de la conversación, brindan demasiados detalles o no se apegan al punto. Pregúntale si le molesta que hagas esto, o de qué manera preferiría que se lo expresaras para evitar frustración.
  • Anima a la persona a resumir lo que quiere decir (por ejemplo, pensando en los puntos principales de la conversación antes de comenzar), que reduzca la velocidad de su discurso y se tome pequeños turnos o momentos para hablar.
  • Puede ser bueno a la hora de hablar con la persona hacerlo en intervalos regulares, comprobando en el medio si está siguiendo la conversación (por ejemplo, “¿me estás siguiendo?”).
  • Una buena opción es practicar conversar con la persona con daño cerebral cuando haya ruido de fondo, como el televisor. A medida que el sujeto se vaya sintiendo cómodo, aumentar gradualmente los niveles de distracción e ir evaluando sus sensaciones a medida que se avanza, para ir evolucionando en los niveles de ruido o agentes distractores.
  • Si el problema radica en que les genera ansiedad conversar cuando hay mucha gente por miedo a que lo juzguen por sus dificultades en la comunicación, puede ser bueno animar a la persona a practicar conversación para aumentar su confianza en situaciones sociales.

Situación 3: la persona con daño cerebral tiene dificultades para encontrar palabras

En aquellos casos en los que la dificultad recae en no poder encontrar las palabras adecuadas al hablar, puede ser bueno intentar lo siguiente:

  • Animar a la persona a que expliquen la palabra (por ejemplo, si se han olvidado de la palabra cepillo, podrían decir “eso que usas para arreglarte el cabello” y hacer gestos).
  • Si sabemos a qué palabra se refieren, podemos ayudarles a encontrar la palabra por sí mismos mediante pistas semánticas (sirve para abrir la puerta es una…) o pistas fonológicas (es una Lla…) para ayudarles a evocar la palabra llave.
  • Si se ponen ansiosos por no encontrar el termino correcto en la conversación, lo ideal es normalizarlo (por ejemplo, “está bien, todos tenemos problemas para encontrar las palabras, cuando me sucede a mí, generalmente trato de explicarlo para hacerme entender”).

 

Para casos de emergencia Llamar al :91-667-16-46

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