Trastornos neurológicos

El término “trastorno neurológico” refiere a toda condición que sea causada por una disfunción en parte del cerebro o del sistema nervioso, que resulte en síntomas físicos o psicológicos.

El desarrollo del cerebro humano comienza durante el embarazo y continúa durante la infancia, la niñez y la adolescencia. La mayoría de las células cerebrales se forman antes del nacimiento, pero la enorme cantidad de conexiones entre estas células nerviosas no se desarrollan hasta la infancia.

Trastornos neurológicos y composición del cerebro

El cerebro es capaz de organizarse a sí mismo: este selecciona información para adelantar su crecimiento y desarrollo, además de que se adapta al medio ambiente. La experiencia del entorno a través de los sentidos del tacto, el olfato, la vista, el gusto y el oído genera conexiones en el cerebro.

Todos los trastornos neurológicos involucran al cerebro, la columna vertebral o los nervios. Los síntomas dependen de dónde ocurra el daño, pudiendo verse afectadas las áreas que controlan el movimiento, la comunicación, la visión, la audición o el pensamiento.

Los trastornos neurológicos son muy variados, con diversas causas y resultados, además de que en la mayoría de los casos estos resultan en necesidades adicionales por parte del paciente que lo acompañarán durante toda su vida.

En relación a los síntomas de los trastornos neurológicos, los mismos difieren dependiendo de cada caso en particular: pueden estar presentes síntomas físicos, cognitivos (o de pensamiento), emocionales y conductuales, además de poder manifestarse trastornos específicos que tienen combinaciones o grupos de estos síntomas. Por ejemplo, la parálisis cerebral tiende a tener más síntomas físicos, mientras que el TDAH tiende a tener mayores efectos sobre el comportamiento.

Muchos trastornos neurológicos surgen durante los primeros años de desarrollo y pueden diagnosticarse al nacer. Algunos se diagnostican de manera tardía como consecuencia de que los síntomas solo aparecen cuando:

  • El niño pierde los hitos del desarrollo o tiene dificultades de desarrollo (por ejemplo, el Trastorno del Espectro Autista o TEA).
  • Se produce una infección dañina (por ejemplo, meningitis).
  • Un accidente provoca una lesión neurológica (ictus, traumatismo, hipoxia).

Causas de los trastornos neurológicos

Un gran porcentaje de trastornos neurológicos son “congénitos”, lo que significa que estaban presentes al nacer el paciente. Por otro lado, también existen los “adquiridos”, siendo aquellos que se desarrollaron después del nacimiento. Aquellos con una causa desconocida se denominan “idiopáticos”.

Trastornos neurológicos: causas congénitas

Los factores genéticos pueden influir en el desarrollo de una variedad de trastornos neurológicos que generalmente se heredan de los padres a través de genes y cromosomas.

Los cromosomas son cadenas largas de ADN sostenidas por proteínas que se encuentran en los núcleos de las células humanas: las secciones de ADN llamadas genes llevan el código químico que nos hace quienes somos, y los cromosomas por su parte están compuestos por miles de genes. Una célula del cuerpo humano normalmente contiene 46 (23 pares) de cromosomas, la mitad heredados de la madre y la mitad del padre.

Anormalidades genéticas

Los genes son responsables de determinar nuestras características particulares, por lo que los cambios en los genes (llamados mutaciones), producen efectos en nuestros rasgos. Algunas mutaciones causan anomalías que son perjudiciales para las personas (por ejemplo, fibrosis quística).

Anomalías cromosómicas

Los cambios en los cromosomas, ya sea en número o en estructura, generan grandes efectos sobre los rasgos de la persona ya que contienen una gran cantidad de genes.

Cambio en el número de cromosomas

El término monosomía se refiere a la pérdida de un cromosoma de un par (por ejemplo, síndrome de Turner). En la trisomía, un par ha ganado un cromosoma adicional (por ejemplo, síndrome de Down).

Cambio en la estructura del cromosoma

Las microdeleciones provocan la pérdida de genes (fragmentos de ADN) de un cromosoma. Las microduplicaciones ocurren cuando se suman genes (fragmentos de ADN). Ejemplos de tales condiciones genéticas incluyen los síndromes cri-du-chat (o Síndrome del Maullido), Prader-Willi y Angelman.

Trastornos metabólicos

El metabolismo se refiere a los procesos químicos que ocurren en el cuerpo. Los trastornos metabólicos pueden causar daños duraderos y deben identificarse lo antes posible (por ejemplo, mediante análisis de sangre u orina).

Los ejemplos de trastornos metabólicos incluyen fenilcetonuria y homocistinuria. La fenilcetonuria es un trastorno hereditario en el que la fenilalanina (presente en los alimentos) puede alcanzar concentraciones elevadas en el suero sanguíneo. Esto causa daño a las células cerebrales y a la capacidad intelectual.

Muchos trastornos metabólicos se detectan al nacer a medida que se envían muestras de sangre para el “cribado neonatal universal”, que permite la detección precoz de enfermedades y el diagnostico e intervención tempranos.

Malformación congénita

Se cree que los “defectos” congénitos son el resultado de interacciones complejas entre genes, entorno y comportamientos. Un ejemplo es la esclerosis tuberosa, una afección en la que los niños tienen crecimientos en regiones como el cerebro, el corazón, los ojos, la piel, los riñones y los pulmones. También pueden experimentar epilepsia, dificultades o impedimentos de aprendizaje y TEA.

Trastornos neurológicos: causas perinatales

Se producen en el período inmediatamente anterior o posterior a su nacimiento.

Toxinas y factores ambientales

Las neurotoxinas pueden ingresar y dañar el sistema de desarrollo de un niño a través de la placenta durante el desarrollo fetal. En consecuencia, un niño puede desarrollar problemas intelectuales y de comportamiento. Las neurotoxinas incluyen alcohol (vinculado al síndrome de alcoholismo fetal), plomo (vinculado a problemas de inteligencia, aprendizaje y memoria), mercurio (vinculado a trastornos del aprendizaje y del desarrollo), tabaco (vinculado a deficiencias del desarrollo) y algunos aditivos alimentarios (vinculado a tasas más altas de TDAH en niños).

Deficiencias nutricionales

Los nutrientes son necesarios para el crecimiento durante la gestación: una deficiencia de nutrientes durante los últimos tres meses de embarazo puede disminuir la cantidad de células cerebrales.

Infecciones

Las infecciones por TORCH, incluidas las infecciones de transmisión sexual, pueden transmitirse de madre a hijo durante el embarazo. El término “TORCH” corresponde a las iniciales en inglés de toxoplasmosis, rubéola citomegalovirus, herpes simple y VIH. Estas infecciones pueden causar anomalías en el desarrollo del feto.

Hipoxia / asfixia

La asfixia perinatal es la condición que resulta de la falta de oxígeno (hipoxia). La isquemia hipóxica es un flujo sanguíneo insuficiente que provoca una reducción del contenido de oxígeno en sangre. Si un bebé en desarrollo en el útero no tiene suficiente oxígeno, entonces puede tener encefalopatía isquémica hipóxica (daño neurológico causado por la falta de oxígeno).

Complicaciones durante el parto

El cráneo no está completamente formado al nacer, lo que hace que el cerebro sea más vulnerable frente a golpes o lesiones físicas. El suministro de sangre y oxígeno del cordón umbilical también puede verse afectado al momento del nacimiento. Como el cerebro depende de este suministro de oxígeno, la falta del mismo puede causar daño cerebral.

Nacimiento prematuro o bajo peso

El bajo peso al nacer puede indicar problemas de crecimiento en el útero y suele asociarse con una mayor probabilidad de desarrollar deficiencias cognitivas, deficiencias en el habla y el lenguaje, problemas de atención, dificultades sociales, hiperactividad y problemas de aprendizaje.

Interacción de distintos factores

Varias cuestiones, entre los que se incluyen la herencia, la expresión genética, el medio ambiente, las enfermedades infecciosas, la mala nutrición, el estrés, el abuso de sustancias y fármacos, pueden interactuar de formas complejas en el organismo del paciente y provocar trastornos neurológicos.

Trastornos neurológicos: causas adquiridas

Estas son menos comunes que las causas congénitas de trastornos neurológicos e incluyen:

Trastornos inmunitarios

Los trastornos inmunitarios, como la encefalitis autoinmune, pueden provocar desafíos emocionales, movimientos corporales anormales y convulsiones. Los niños con tales problemas pueden desarrollar síntomas durante varios meses hasta conseguir un diagnóstico concreto, que suele implicar análisis de sangre y líquido cefalorraquídeo.

Infecciones posnatales

La encefalitis (inflamación del cerebro) puede ser causada por muchos tipos de infección (generalmente viral). Algunos niños pueden desarrollar consecuencias neurológicas a largo plazo después de la encefalitis, incluidos problemas de memoria, cambios de comportamiento, alteraciones del habla y epilepsia.

La meningitis es causada por una infección bacteriana o viral que inflama las meninges (membranas que rodean el cerebro y la médula espinal). La inflamación y la hinchazón pueden dañar el cerebro y los nervios. Es más probable que surjan complicaciones tras la meningitis bacteriana que con la meningitis viral. Los síntomas duraderos incluyen problemas de audición, problemas de memoria, de coordinación y equilibrio, de aprendizaje, epilepsia, parálisis cerebral, dificultades en la comunicación y pérdida de la visión.

Traumatismo craneoencefálico

Esto ocurre cuando un traumatismo en la cabeza da como resultado un daño cerebral. Hay tres tipos principales de traumatismo craneoencefálico (TCE):

Lesiones cerradas en la cabeza, donde no hay daños visibles; estos son comunes en accidentes de coche.

Heridas abiertas: donde el cerebro queda expuesto y dañado por un objeto externo.

Lesiones por aplastamiento: donde se aplasta la cabeza y se produce daño cerebral.

Lesiones de la médula espinal

Los accidentes de coche, las caídas o los accidentes deportivos pueden provocar lesiones en la médula espinal. El grado de daño depende de dónde ocurrió la lesión y qué parte del cuerpo controla el área espinal lesionada. Las lesiones de la columna vertebral pueden provocar la pérdida de la función muscular.

Neoplasia

Esta es una masa anormal de tejido que produce tumores. Los tumores pueden desarrollarse en el cerebro o la médula espinal. Pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos.

Los tumores malignos son los más peligrosos, por lo que el diagnóstico temprano es muy importante para poder intervenir frente a esta condición. Los tumores benignos pueden tener consecuencias neurológicas, ya que aumentan la presión sobre otras partes del cerebro y dañan el tejido sano.

Los síntomas incluyen convulsiones, debilidad de las extremidades, dificultad para caminar, problemas del habla y dificultades en la deglución, problemas de aprendizaje, comportamientos desafiantes o problemas de visión y audición.

Toxinas

La exposición a sustancias químicas o toxinas ambientales durante la niñez puede provocar un deterioro neurológico.

Trastornos neurológicos y su atención en DACER

Los niños con trastornos neurológicos deben ser evaluados de manera periódica para monitorear la existencia de cambios en su condición, observando de qué manera van evolucionando cuestiones como la coordinación, el razonamiento espacial u otras cuestiones que se ven afectadas por el trastorno neurológico.

En DACER creemos que el abordaje más efectivo para niños con trastornos neurológicos es el multidisciplinar, trabajando de manera integral con un equipo conformado por distintos profesionales como fisioterapeutas especializados, neuropsicólogos, logopedas y terapeutas ocupacionales. A través de esta atención multidisciplinar  y el trabajo conjunto con la familia y centro escolar, se logrará dar respuesta a las distintas necesidades y limitaciones del paciente en diferentes áreas de su vida.

 

Para casos de emergencia Llamar al :91-667-16-46

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